
Así, a priori, un dueto de Amy Winehouse y Lady Gaga se nos antoja más imposible y raro que un Danonino de chorizo. ¿Os imagináis a Amy en el videoclip de Telephone con su nula capacidad de baile? ¿O a Lady Gaga en el Back to black de viuda plañidera? La verdad es que nos cuesta un pelín y sólo vemos una fórmula para que canten juntas: la balada.












